El aspecto cognitivo

Con el paso de los años, la lentitud se hace más visible. La memoria falla, es inevitable con el paso de los años. La capacidad disminuye y surge el deterioro cognitivo que en ocasiones llega a la demencia.

La gravedad depende de la persona, el deterioro es muy variable. Las pérdidas pueden darse en el lenguaje, la memoria, el juicio, la orientación…

El entorno es muy importante, ya que la familia o personas cercanas, son las que realmente pueden comparar las pérdidas, de cómo era la persona a como era anteriormente.

La salud cardiovascular, es fundamental, ya que es un gran factor de riesgo y está íntimamente ligado a la vida de las neuronas, de hecho, cuando una persona sufre una enfermedad cardiovascular, podemos observar que su envejecimiento y su desgaste cognitivo es todavía más rápido. La hipertensión, la diabetes, el colesterol, el tabaco, el sedentarismo… todo son signos de deterioro de las células nerviosas. El Alzheimer es el ejemplo más patente.

Esta enfermedad, crece al ritmo del envejecimiento de la población. Es frecuente a partir de los 65 años y su origen está en los genes. Pero no solo es esta enfermedad la que se debe a la causa de la pérdida cognitiva, el Parkinson y las demencias vasculares también emergen de ella.

Hay que mantenerse activo en todas las formas posibles, cuidarse de la manera necesaria, atender a los controles médicos… tenemos la solución en nuestras manos y no debemos abandonarla. Y por supuesto, comenzar a cuidarnos desde ya, el alimento que ingerimos a nuestro organismo es fundamental para que esté bien cuidado en el aspecto cognitivo.