Una boca sana

Una boca sana es la manifestación de la salud de nuestro cuerpo. Es la primera vista de nuestras relaciones sociales. Si la boca no está sana, todo nuestro organismo le acompaña, si la boca sufre, él también sufre.

Una buena de prevenir es desde la infancia.

La primera manifestación de la boca cuando no tiene condiciones se deriva de la placa bacteriana. Esta se forma día a día con las bacterias y sustancias que pasan por ella y si no la eliminamos se hace sólida, se mineraliza y da lugar al sarro.

La dolencia que primero aparece es la gingivitis que da lugar a la periodontitis, su manifestación se caracteriza por el enrojecimiento, inflamación y sangrado de las encías. Todo esto hay que tratarlo a tiempo, pues puede dar lugar a la pérdida de dientes, afectando a las encías, al hueso y estructuras donde se apoyan los dientes.

Es imprescindible lavarse los dientes siempre y después de haber comido, sobre todo y especialmente a los 20 minutos de haberlo hecho. Así prevenimos las caries.

El cepillado de los dientes no consta sólo en cepillarlos y basta, hay que hacerlo de una manera constante, sobre tres veces al día. Podemos usar también hilo dental para eliminar los restos que todavía quedan entre ellos aunque los hayamos cepillado y para acabar bien con los gérmenes podemos enjuagarnos con un buen colutorio  (mejor que no contenga alcohol). Podremos así conseguir y disfrutar de una boca sana, limpia y fresca que le dará a todo nuestro organismo la salud necesaria tanto por fuera como por dentro.

Fuente: mundo belleza