El aporte vitamínico

Las vitaminas son esenciales para una vida sana, son las sustancias esenciales para nuestro organismo. Estas no se pueden sintetizar, por ello, hay que tomarlas en pequeñas cantidades.

Si realizamos ejercicio, las vitaminas permiten quemar la glucosa para producir la energía necesaria.

Son controladores de los demás nutrientes y participan en las reacciones bioquímicas.

Se clasifican en liposolubles (A, D, E, K) e hidrosolubles (B1, B2, B3, B5, B6, B12

, C y ácido fólico), estas últimas regulan el metabolismo, sobre todo la B12 que se relaciona con los glóbulos rojos y las funciones del cerebro, cuando esta es escasa, surgen los problemas de los vegetarianos estrictos y ancianos, incluso, puede producirse una anemia, parálisis o demencia.

Una buena dieta tiene que ser absolutamente sana, sin carencia de ninguna vitamina, todas tienen principal importancia. La carencia de la vitamina A es la causante de la ceguera nocturna en los países del Tercer Mundo. La falta de la D es  causa  raquitismo también en estos países.

En nuestra sociedad occidental no tenemos carencias vitamínicas, pues tenemos al alcance todos los alimentos necesarios que incluimos en nuestra dieta. Un aspecto muy importante y que no debemos olvidar es el hacer suplementos de vitaminas en una dieta equilibrada.

Podemos encontrar la vitamina A en la mantequilla, yema de huevo, leche entera fruta.

La D en salmón, arenque, mantequilla, además de en el sol a través de la piel.

La E en el aceite vegetal, frutos secos, verduras.

La  K vegetales, cereales, carne, leche.

La C en frutas cítricas, hortalizas.

La B en legumbres, huevos, cereales.

El ácido fólico en vegetales, frutas, carne, huevos.

La B12 en carne, huevos, pescado, leche.

Todo un aporte vitamínico para realizar una verdadera vida sana.

Fuente: zona diet