La importancia de la vitamina A

La vitamina A, es esencial para que nuestro organismo pueda trabajar, ponerse en funcionamiento. Fue la primera en descubrirse, de ahí que se llame A. Su característica principal, entre muchas otras, es la protección de la vista.

En los antioxidantes, son sus compañeras la C y la E, entre las tres, efectúan la función del antienvejecimiento de las células.

Se encuentra en alimentos como el huevo, hígado, lácteos, frutas de color amarillo y naranja, hortalizas de color verde oscuro… si queremos aprovechar al máximo estos alimento ricos en esta vitamina, debemos protegerlos del sol y acompañarlos de sus amigos los alimentos ricos en vitamina E, pues los dos se complementan.

Hay estados del cuerpo en los que se necesita consumir grandes dosis de vitamina A, es cuando estamos tomando antibióticos, si somos fumadores, consumidores de bebidas estimulantes, si estás expuesto a una contaminación elevada, climas fríos, vida sedentaria, tratamientos para el colesterol (estos suelen contener alto contenido en ácidos).

El organismo la almacena en el hígado. Un hecho curioso, es que los egipcios, ya sabían de su poder curativo hacia la vista y restregaban el hígado, alimento con gran contenido en esta vitamina, sobre los ojos de los pacientes que mostraban deficiencias en la vista.

En países en los que la mortalidad infantil es elevada, su consumo de forma de complemento, hace bajar las muertes debidas a la carencia de esta vitamina. Su carencia retrasa el crecimiento, no crecen las uñas, dientes, cabello, aparecen erupciones en la piel, afecciones en los ojos y vista, falta de apetito, fatiga, esterilidad e infecciones.

Fuente: zona diet