Dieta y ejercicio

Las dietas sanas y la actividad física son las mejores opciones para controlar nuestro organismo. A través de una buena dieta se debe ingerir menos grasas saturadas, consumir más verduras, ya que estas contienen mucha fibra, ayudan a expulsar los deshechos del organismo, previene el estreñimiento…, consumir más frutas, pues sus vitaminas y minerales son muy importantes para nuestra salud, aumentar el consumo de cereales integrales, ya que estos nos dan la cantidad diaria que se necesita en cuanto a grasas y proteínas, sin necesitar para ello consumir grasas animales, no consumir demasiadas grasas animales (leche entera y derivados), consumir aceites  insaturados (de oliva o semillas). A parte de todas estas recomendaciones, también hay alimentos que simplemente ingiriéndolos nos pueden ayudar directamente, las peras son uno de ellos, estas contienen fibra, eliminan el colesterol, nos ayudan a bajar el peso… otro alimento son las manzanas, esta es rica en fósforo y fibra soluble. La avena es otro de estos alimentos beneficiosos directos, ya que tiene mucha fibra. Las nueces tienen aceite vegetal poliinsaturado. El ajo, los puerros  y la cebolla tienen la propiedad de ser antitrombóticos. El pescado azul es un excelente portador de omega 3.

La actividad física, es la segunda clave de la salud, pues su ejercitación, nos hace reducir la grasa. Hay cantidad de ejercicios para poder practicar: footing, ciclismo, natación… estos deportes movilizan el aparato cardiovascular y la tensión arterial. Las pesas, ejercitan el desarrollo de los músculos, lugares en donde se deposita la grasa (abdomen, cintura, glúteos, cadera, brazos…

En resumen, cantidad de deportes a escoger, según nuestros gustos, situación o necesidad, con ellos nos podremos a tono y actuaremos beneficiosamente sobre nuestro organismo.