¿Cómo prevenir la obesidad infantil?

Obesidad infantil

Resulta llamativo y desesperante la cantidad de niños pequeños que forman parte del grupo de obesos infantiles en nuestros días, lo cual debe alertarnos y conducirnos a buscar posibles estrategias de prevención y tratamiento para combatir esta situación.

En cuanto a las causas obviamente que podemos mencionar una múltiple correspondencia entre la mala alimentación que estos niños reciben, ya sea por falta de tiempo para cocinar de sus padres, el frecuente consumo de comidas rápidas y galletitas a doquier, así como la ausencia de movimiento y espacios de ejercitación y distracción que comprometan a los músculos del niño.

La educación alimenticia parte desde el hogar de cada uno de nosotros. Enseñarle a nuestros hijos a comer variado y saludable, predispone a formar sujetos adultos saludables. Por el contrario, un control desregulado así como una falta de límites en cuanto al modo de comer, conducen en ocasiones a trastornos alimentarios.

Acostumbrarlos a comer en la mesa junto al resto de los familiares, respetar un horario para cada ingesta, así como mostrarles la gran variedad de colores y opciones existentes, resulta el mejor modo para que su hijo esté en contacto con un plan saludable de alimentación.

Ofrecerles lugares en los que puedan canalizar su energía resulta fundamental para brindarle no sólo al cuerpo sino también a la mente del niño un equilibro, estimulando sus sentidos y favoreciendo el movimiento corporal, de modo que no sólo se gasten calorías sino también energía que, de otro modo, iría posiblemente destinada a comer descontroladamente.

Recordar los siguientes consejos, facilitará prevenir la obesidad infantil:

  • Desayunar todos los días, pautando un horario para ello, previo a las actividades diarias y enseñando que se trata de un momento fundamental para brindarle energía al organismo
  • Usar poca cantidad de sal y de azúcar desde niños, previene tanto riesgos cardiovasculares como la obesidad misma
  • Incorporar al menos dos frutas diarias, para asegurarnos de ingerir sus nutrientes fundamentales
  • Consumir al menos dos porciones de vegetales y combinarlos de modo que se mezclen varios colores, ya que, a cada color le corresponde un beneficio particular para nuestro organismo.
  • Evitar consumir comida comprada o elaborado a base de aceites, harinas o grasa.
  • Optar por todos los tipos de lácteos, para que los huesos crezcan fuertes y sanos, y finalmente;
  • Reducir la cantidad de golosinas y productos elaborados con azúcar.