Actividad física y un buen desayuno contra la obesidad infantil

El sobrepeso infantil es una de las cuestiones que más preocupa a las mujeres cuyos hijos tienen entre ocho y catorce o quince años, es decir, la etapa previa a la adolescencia, donde comienzan los problemas de relación entre ellos y sus compañeros, y al mismo tiempo, los de salud para sus hijos. Por este motivo, se hace especial hincapié en dos sentidos para evitar este problema tan grave, y como siempre, la actividad física es parte de ellos.

De hecho, se calcula que actualmente, en el mundo entero, casi uno de cada cinco niños sufre de obesidad, y por eso la importancia de destacar los elementos que pueden prevenirla es cada vez mayor. En ese sentido, los especialistas especifican que existen dos cuestiones centrales, la primera de ellas relacionada con la cantidad de actividad física que realizan, y la segunda, con la dieta que mantienen.

En el caso de la primera, se detalla que los chicos a esas edad deberían realizar deporte al menos cinco veces a la semana, y como mínimo de una hora de duración, ya que su energía es realmente alta, y pueden soportarlo sin ningún problema. En este sentido, son válidos prácticamente todos los deportes, desde el fútbol hasta la natación.

Pero además, existe otro aspecto a cuidar en estos casos, y tiene que ver con las cuatro comidas diarias, aunque en especial con el desayuno. La teoría consiste, en como reza el dicho, que uno “desayune como un rey, almuerce como un príncipe, meriende como un caballero, y cene como un mendigo”.

De hecho, para explicar un poco el sentido de estas palabras, es necesario que consideremos la cantidad de alimentos que el niño ingiere, de acuerdo a las horas del día que le quedan por delante, evitando que coma demás por las noches, cuando apenas si tendrá un gasto de energía mientras duerme, y que sí acumule estos alimentos a la hora del desayuno, que muchos suelen saltarse.