¿Cuáles son las propiedades del Ginkgo Biloba?

Ginkgo Biloba

Ginkgo Biloba puede sonar a nombre de personaje de una película de vaqueros o de vikingos, sin embargo, esta palabra lejos está de referirse a ello. Se trata nada más ni nada menos que de una especie de árbol muy antiguo que se ha conservado a lo largo de las décadas gracias a que es muy resistente a los factores climáticos adversos y si bien es originaria de China, Corea y Japón, se adapta a los más variados terrenos y climas, siendo un tipo de árbol que podemos encontrar en la mayoría de los parques de las ciudades sudamericanas y algunas europeas.

Fueron usadas en la antigüedad como moneda de intercambio entre comerciantes dado que sus hojas son muy valoradas gracias a que son susceptibles de ser usadas en el campo de la medicina casera en tanto que se considera que éstas son fuente de propiedades de efectos múltiples asociados con acciones terapéuticas que giran en torno a la circulación sanguínea, la agregación plaquetaria y los procesos oxidativos.

En su composición podemos toparnos con múltiples beneficios debido a la variedad de compuestos situados en la hoja del Ginkgo Biloba, entre ellos; gran cantidad de flavonoides, biflavonas, terpenos, sustancias orgánicas con función ácida, glicósidos cianogenéticos, y demás.

En especial los flavonoides y los biflavonas actuán como antioxidantes disminuyendo los efectos negativos de los radicales libres del oxígeno sobre el organismo, así como, por su parte, los terpenos inhiben el factor activador de plaquetas, reduciendo los procesos inflamatorios y previniendo la erosión de las membranas vasculares.

Se cree también que sirve como antiestresante y neuroprotector en afecciones cerebrales como la enfermedad de Alzheimer y la demencia senil. También se ha comprobado que mejora las alteraciones de la visión, los tiempos de reacción, la depresión y la memoria así como favorece el rendimiento.

Finalmente la plata contribuye a tratar el síndrome premenstrual, revierte algunas complicaciones asociadas a la diabetes, previene el vértigo y otros desórdenes del equilibrio, y además, mejora notablemente el dolor, calambres y parestesias debido a su influencia vascular periférica.