Las articulaciones son el punto en el que contactan los huesos, y gracias a ellas realizamos la mayoría de los movimientos. Los huesos que la forman están recubiertos de cartílago que reduce el roce de los huesos al moverse y amortigua los golpes. Algunas articulaciones tienen en su interior un líquido que proporciona nutrientes para el cartílago, lo lubrica y elimina deshechos metabólicos. Tienen también una serie de elementos flexibles, los ligamentos, que mantienen unidos los huesos y, a la vez, les permite movilidad. Con el envejecimiento, la mayoría de las personas sufren cierto grado de degeneración articular, artrosis, sobre todo en rodillas, caderas y hombros.
La utilización de determinados complementos dietéticos que asocian minerales (calcio, fósforo, silicio, magnesio y manganeso), vitaminas (A,C,D) y aminoácidos pueden contribuir a mantener en buen estado las articulaciones. Una buena fuente de aminoácidos son las proteínas de origen vegetal, como las procedentes de la soja y ...