Los alimentos más peligrosos para el hígado como para la silueta son las carnes grasosas y los postres. Claro, que no debemos caer en la tentación de consumir de más y sobrepasar nuestra capacidad hepática para terminar con una resaca e indigestión en estas fiestas.
Para no sumar un solo kilo en los festejos de Navidad y Año Nuevo, tenga en cuenta las calorías de los alimentos tradicionales:
La carne de cerdo es hipercalórica y bastante indigesta. Una porción asada de 200 gramos posee unas 800 calorías. Prefiera un plato de pavo que tiene unas 350 calorías o pollo sin piel.
Las bebidas alcohólicas no se quedan atrás para la suma de calorías. Una copa de champagne tiene 90 calorías, en cambio una de sidra 40. Algunos nutricionistas recomiendan no llenar la copa y beberla despacio.
Las frutas secas. Aquí debemos diferenciar las estaciones donde se celebra la Navidad. Si vive en Europa ...
Nos quedan 30 días para terminar el año y nuestra agenda se sobrecarga de actividades, despedidas, encuentros con familiares y amigos, reuniones con compañeros de trabajo y para completar el mes de diciembre, las fiestas de Navidad y Año Nuevo.
Trate de no excederse en las comidas y bebidas, aunque si lo hace, el organismo se encargará de emitir señales de malestar digestivo. Los nutricionistas aseguran que un día de ayuno es imprescindible para iniciar la recuperación y evitar que se prolonguen los síntomas dolorosos.
Existen maneras de ayudar al cuerpo a recuperarse en el menor tiempo posible, teniendo en cuenta las siguientes conductas alimenticias:
Durante el día de ayuno puede beber té de hierbas y agua mineral. Puede agregar jugo de frutas, evitando las cítricas.
Después del ayuno, consuma solo verduras hervidas (zapallo y zanahoria) y arroz blanco sin condimentar.
Trate de no consumir bebidas gaseosas y evite la ingesta de alcohol, al menos ...
Pasó Navidad y se aproxima el cierre del año. Si se pregunta cómo sobrellevar los excesos, les dejamos algunos consejos:
Aumentar el consumo de agua. Esta ayudará con el proceso de “limpieza” que necesita realizar nuestro cuerpo luego de comidas muy abundantes, con mucho contenido de calorías y grasas.
Modificar la actividad física. Aumentar moderadamente la actividad física que se realiza. Incorporar otras de trabajo aeróbico como: caminatas, bicicleta o actividad de gimnasio de tipo aeróbico. Recordar que realizar actividad física diaria nos ayuda a mantener los niveles de colesterol y contribuye con la función cardíaca, entre otras.
Consumir abundante cantidad de frutas y verduras, en especial crudas. Estas aportan gran cantidad de vitaminas, minerales y agua; lo que es de gran utilidad para estos momentos en donde el cuerpo ha sufrido cambios en los hábitos regulares.
Elegir las verduras del grupo de las coles: repollo, brócoli, coliflor. Estas tienen un alto contenido de ...