La pirámide de la actividad física

Aunque todos podemos conocer la pirámide de los alimentos, si consideramos al mismo tiempo que aquellas comidas que ingerimos, tienen una relación directa con el deporte o entrenamiento que realizamos, resulta sustancioso saber que existe también una pirámide de actividad física, la cual se encarga de algún modo, de enseñar tanto a adultos como niños, cuáles son sus verdaderas necesidades de ejercicio, distribuidos también en el plazo de una semana.

Por eso, esta pirámide de entrenamiento, nos muestra una interesante concepción del deporte que debe realizar el ser humano, partiendo de una base en la que se encuentran todas aquellas actividades que debiéramos realizar a diario, como si de alimentos que conviene consumir todos los días se tratara. Allí se encuentra por ejemplo la necesidad de caminar 30 minutos al día, que recomiendan los médicos a cualquier persona adulta.

En concreto, las pirámides de entrenamiento no son más que una ayuda visual para quienes quieren llevar a cabo actividad física, siempre visita previa a un especialista que analice si estamos en condiciones de realizarla, y luego, con el correr del tiempo, verificar cuáles son los cambios en los modos de ejercicio físico que desarrollamos, en consideración de los avances que vamos teniendo.

Por ello, y más allá de pequeñas diferencias entre las pirámides de entrenamiento para niños y adultos que analizaremos en el futuro, hay que destacar que la utilidad de esta plataforma visual es reducida si no se interpretan además las particularidades que cada persona posee, además de la voluntad por realmente realizar el ejercicio que puedan llegar a tener.

Sin embargo, y para que entiendas un poco de qué hablamos, podemos especificar que los deportistas profesionales, cuando vienen de un tiempo de reposo, comienzan por la base de la pirámide, en la cual deben realizar ejercicios de moderada intensidad, todos los días de la semana, y terminan por la cima de la pirámide, en la cual realizan actividades mucho más intensas, pero sólo dos o tres días a la semana.

Vía: Vitonica