Cómo saber si estamos aptos para el deporte

Una de las primeras cuestiones que debemos tener en cuenta, a la hora de realizar un deporte, tiene que ver con si efectivamente estamos en condiciones de hacerlo. Esto, porque muchas veces y especialmente los jóvenes o las personas adultas que han estado mucho tiempo sin realizar actividad física, consideran que están aptas para desarrollar cualquier tipo de esfuerzo, y la realidad es bastante diferente.

La idea en este sentido tiene que ver con visitar a un especialista ante de someternos a cualquier tipo de entrenamiento, y consultarle a él todas las dudas que tengamos, incluso las más disparatadas, en torno a los esfuerzos físicos que estamos en condiciones de soportar. Así, podemos lograr no sólo saber si estamos en condiciones de entrenar, sino también los riesgos que tenemos, cuándo conviene ejercitarnos, cómo, y demás.

Por eso, se recomienda especialmente que, en la mayoría de los casos, el deportólogo resuelva nuestras dudas acerca de la intensidad que podemos llegar a desarrollar, además del tipo de entrenamiento. En cualquier caso, una evaluación debe incluir un examen físico que conste de un examen cardiovascular, un electrocardiograma en reposo, y si existieran, análisis acerca de otros factores de riesgo, como el tabaquismo o el sobrepeso.

Para quienes quieran llevar a cabo un entrenamiento más intenso, también se aconseja la realización de un “ecocardiograma doppler”, una plataforma mediante la cual podemos conocer ver el tamaño y estado de las cavidades, válvulas y paredes de su corazón, y que se realizan todos los deportistas profesionales antes de someterse a entrenamientos fuertes, ya que pueden regular entonces la intensidad que les conviene.

Para finalizar, también es importante tener en cuenta, en estos casos, estudios de salud anteriores, como los relacionados con el colesterol alto o la diabetes, que pueden llegar a tener un impacto muy negativos, sobre todo si nos los controlamos antes de comenzar los entrenamientos.