Masaje de precompetición y post-

Antes de la actividad deportiva, los músculos deben estar liberados y con un tono ligeramente alto para poder contraerse con facilidad. El masaje de precompetición formará parte del calentamiento, así como los estiramientos, aunque nunca, por sí solo, puede sustituir un calentamiento. En este caso es un masaje estimulante y debe ser corto, rápido y de una intensidad de media a profunda, sin ser doloroso. Las maniobras

Indicadas son: fricciones, amasamientos, percusiones, presiones deslizantes, movilizaciones articulares y estiramientos específicos. En caso de deportes de equipo, si no se dispone de camilla, se pueden enseñar algunos movimientos de rodamiento muscular para realizar conjuntamente.

El masaje post-se aplica cuando los músculos están calientes debido al gran aporte de sangre que contienen, un aporte que era necesario por el esfuerzo. En este momento, lo más indicado es una ducha o baño frío que provoque la vasoconstricción, facilite la salida de este exceso de sangre y toxinas acumuladas en los músculos y permita la entrada de sangre nueva. El tono muscular está alto y el objetivo del masaje es reducirlo y relajarlo.

Las maniobras indicadas para este tipo de masaje son: amasamientos, presiones deslizantes, masaje en estiramiento (técnica MAES), maniobras específicas sobre zonas afectadas (por ejemplo tendón de Aquiles, fascia plantar…), vibraciones, estiramientos musculares y baños calientes.

Las maniobras variarán según lo que encontramos: fatiga muscular (sobrecarga), agujetas (dolor muscular postesfuerzo) y / o contracturas.

El masaje de mantenimiento contemplará todas las maniobras posibles sobre la zona a trabajar, incidiendo con mayor énfasis en aquellos grupos musculares más afectados por la sobrecarga o lesiones, o bien en aquellos a quienes se les pide más esfuerzo durante la práctica deportiva. Este masaje se realiza durante la semana, entre competición y competición. La duración del masaje es similar a la del masaje de post-.

Fuente: expomasaje