Actividades rutinarias

Hay muchas formas de ejercitar nuestro cuerpo, no tenemos por qué limitarnos a ir al gimnasio para hacerlo, sencillamente con la rutina diaria y poco de imaginación, nuestro organismo puede estar en constante movimiento.

Para ir al trabajo, a vece, cogemos el coche por costumbre, si puedes evitarlo, ves caminando o bájate del autobús unas paradas antes. Cuando vas de compras, sube siempre las escaleras a pie, evita las mecánicas, si te das cuenta, estamos acostumbrados a demasiada comodidad. Los ascensores también pueden evitarse, sube por las escaleras con paso firme y quizás todavía llegues más rápido. Saca a tu perro a pasear, te hará caminar o correr, una buena excusa para hacer ejercicio. Permanecer de pie en las salas de espera, es mucho mejor que esperar sentado.

En el hogar, también se queman calorías, por ejemplo, en las labores de limpieza como barrer, fregar… y si es escuchando música, mucho mejor para darte unos bailecitos de vez en cuando. Si te apetece pintar aquellas paredes estropeadas, es el momento de hacerlo. Si tu jardín necesita un arreglo, por ejemplo, limpiar las hojas secas. Otra tarea que se necesita, es limpiar el coche, aunque no lo parezca, se realiza mucho ejercicio haciendo esta tarea que todo auto necesita, hazlo con esponja, olvida la manguera, al mismo tiempo ganarás en el bolsillo.

Cuando llega la hora de salir, opta por los refrescos light o sin alcohol, son una buena forma de cuidarse. Si te gusta bailar no te cortes ¡anímate! Y si puedes salir de excursión, no te lo pienses.

Fuente: linea y forma