Los infartos cerebrales

Un infarto cerebral, es debido a la obstrucción de las arterias del cerebro, en consecuencia, las neuronas se mueren y las funciones cerebrales se pierden.

Normalmente, esto lo sufren las personas ya entradas en la tercera edad, causando trastornos como el debilitamiento de las extremidades, dificultad para entender, para hablar, coordinar…, por ello, hay que estar atento a los primeros síntomas, pues se pueden prevenir. Hay personas que aun no estando en avanzada edad, lo pueden sufrir, simplemente por algún golpe o contusión.

Cuando una persona piensa que puede tener estos síntomas, hay que pedirle que realice lo siguiente:

-que sonría

-levante los brazos

-pronuncie alguna frase simple

Estas reacciones, son esenciales para recuperar al paciente, pues demuestra así que reconoce los gestos de su cuerpo. Inmediatamente hay que llevarla al hospital.

Para prevenir un infarto de estas características o recuperarse después de él, con una dieta variada, se puede ayudar, esta debe basarse en frutas y verduras.

Si se sufre colesterol en niveles altos, azúcar en sangre o tensión alta, se tiene tendencia a padecerlo, por ello, la buena alimentación es esencial para prevenir, por supuesto, acompañado de ejercicio moderado como caminar, ejercicios en casa, bicicleta estática…

Estos infartos, también son llamados “ictus”, en un término más científico, cuyo origen de la palabra, viene de los términos cristianos religiosos y  se refiere a sufrimiento  o tormento, relacionado con la crucificación de Jesucristo. En resumen, que la persona padece a través del cerebro, símbolo y eje del organismo.

Fuente: nlm