Las necesidades del cerebro

En muchas ocasiones, a los estudiantes, les ocurre que al comenzar sus clases, no se ven capaces de seguir adelante, les entra el pánico de no poder afrontar el curso venidero o comienzan un examen y no se acuerdan de nada. El problema de muchos otros, es que deben de afrontar trabajo con estudios y se encuentran estresados, rendidos ante ese esfuerzo, no logran concentrarse.

Para solucionar estos casos, no hay nada mejor que llevar alimentarse perfectamente para que el cerebro, no ofrezca su máximo rendimiento, nos sintamos tranquilos y con toda claridad mental.

Para que el cerebro funcione, necesita:

-un buen riego sanguíneo, es decir, que no le falte la fuerza del flujo, pues la sangre, es la portadora del oxígeno y esto hace que esté alerta en todo momento. Si comemos demasiado, el estómago, necesitará de mayor flujo sanguíneo, lo que hará que disminuya en el cerebro, para ello, hemos de comer menos, pero no por eso, hemos de pasar hambre. El secreto está en racionar la comida. Hemos de comer muchas veces y en pocas cantidades, así no tendremos esa somnolencia después de las copiosas comidas

-la glucosa, es la que hace que el cerebro funcione y nosotros debemos proporcionársela a través de alimentos ricos en azúcar y carbohidratos. La puedes encontrar en las frutas, caramelos, chocolate… pero no abuses de ello, pues todo lo dulce agrada a casi todos. No te atraques a chocolate, pues lo único que conseguirás es desequilibrar el organismo en vez de beneficiarlo.

Fuente: creces