La funciones del agua

Hay preguntas muy frecuentes sobre el agua que ingerimos, algunas llegan a convertirse casi en mitos.

Es falso que el agua adelgaza, ya que ésta no tiene el poder de quemar calorías, sin embargo, sí que es cierto que el metabolismo, cuando crema grasas, le es indispensable. El agua y la sensación de saciedad que esta produce ayuda a disminuir el hambre que generalmente dan las dietas.

También es falso que el agua engorda si la bebemos durante las comidas, pues ésta no contiene calorías sea el momento que sea del día en el que se toma. Su función es esencial en el organismo. A veces se dice que el agua ha de beberse antes o después de la comida,  pero también la podemos tomar tranquilamente durante ella.

Falso es también que aparte de la afirmación anterior de que engorda durante la comida, se le añade además la fama de que tampoco es bueno, pero no es así, pues es aconsejable beber 1 ó 2 vasos durante ella, apreciamos mejor con ello los sabores de los alimentos, ya que las papilas del gusto se limpian y disfrutamos así mejor del alimento. El agua es un buen ayudante para la digestión, pues permite la disolución de los nutrientes, absorbiéndose mejor en el organismo.

Una afirmación correcta es que el agua da efecto de saciedad si la ingerimos antes o durante la comida, ya que hace aumentar el volumen del estómago y nos llegamos a sentir más satisfechos aunque la comida haya sido ligera.

Otra verdad sobre el agua es que nos ayuda a eliminar líquidos. Al beber mucha nuestro sistema de eliminación trabaja más eficazmente. Los riñones aumentan la función de filtrar, por lo tanto se eliminan así más residuos. Si bebemos poca agua, el organismo la retiene, sin embargo si tomamos alrededor de 1,5 litros, eliminamos así lo superfluo, es decir, lo que no necesitamos.

Fuente: aula 21