El té blanco

Hay muchas clases de té, quizás de los que más se oye hablar, es el rojo, el negro o el verde, pero… ¿has oído hablar del té blanco?, pues posee una gran cantidad de beneficios. Esta clase de té, es un poco desconocida para los consumidores, pero resulta muy interesante.

Su origen, es por supuesto, asiático, más exactamente de China. Su consumo es milenario y una anécdota, es que después de su consumo popular, el té, era exclusivamente consumo del emperador, esto ocurrió en la Dinastía Song (420 a.C.). Las creencias sobre esta planta, eran que aportaba la juventud eterna, por ello, el consumo popular se prohibió y era castigado con la muerte.

El té blanco, viene de la misma planta que el verde, aunque con un proceso muy especial.

Las plantaciones de este té, se encuentran a 6000 m. de altitud y se recolectan de las yemas antes de que estas se abran, solamente las que están cubiertas con un vello blanco. Esta clase de recolección, es muy especial, ya que se hace solamente uno o dos días al año (en primavera) y a una temperatura específica (18º) y cuando el día está gris. Cuando ya está recogido, se deja secar y se guarda en seguida.

Esta clase de té, combate a los radicales libres tres veces más que el verde, por ello, su propiedad de la eterna juventud, ya que los radicales libres son los causantes del envejecimiento y de las mutaciones cancerígenas de las células, por lo tanto, esta clase de té, es igualmente usado para la prevención del cáncer.

Fuente: te blanco