Cuidado con los ortoréxicos

Si pasa más de tres horas al día pensando en tu dieta, si planeas tu comida con varios días de antelación, si consideras que el valor calórico de la comida es más importante que el placer que aporta, si te has vuelto estricto contigo mismo, si autoestima ha mejorado por alimentarte sanamente, si has renunciado a tus alimentos preferidos por los sanos, tu dieta es un problema cuando sales de casa, sientes culpabilidad por saltarte la comida establecida para ese día, sientes paz cuando comes sano… es probable que si no está a dieta, seas o te estés convirtiendo en ortoréxico.

Si es así, has de relajarte a la hora de alimentarte.

Un ortoréxico, se pasa su tiempo en configurarse su dieta diaria. Se preocupa detenidamente a pensar qué va a comer y compra para ello meticulosamente, a la hora de prepararse la comida, igualmente es meticuloso en los materiales a utilizar, a la hora de comer, siente un profundo placer por haber cumplido todas las expectativas anteriores.

Es muy bueno presta atención a los alimentos que consumimos para que contribuyan a nuestro bienestar, pero esto no debe convertirse en obsesión ni ser llevado a extremo. Si convertimos el comer adecuadamente en algo estricto, el que todo gire alrededor de la comida, a restringirnos y prohibirnos alimentos… podemos llegar a consecuencias graves.

El deseo de sentirnos perfectos para poder sentirnos seguros, tranquilos, dueños de la situación…pueden combinarse con el trastorno de la conducta alimentaria.

La sensación y el orgullo de estar sanos, hemos de conseguirlo en una medida adecuada, pues es necesario para una vida sana, pero no obsesiva.