Cómo llevar una dieta e hidratación acordes al deporte

Las personas que realizan distintas rutinas deportivas seguramente ya sepan que el éxito en los resultados del ejercicio que desarrollan también se verá modificado, para bien o para mal, de acuerdo a los alimentos y la cantidad de líquidos, especialmente agua, que uno consuma a diario, y por eso es necesario hacer un poco de hincapié en cada uno de éstos elementos.

Por ejemplo, se debe decir que ejercicio se refiere a la actividad física planeada, estructurada y repetitiva que tiene el propósito de mejorar la aptitud física. Por eso, si cumples con estas características debes llevar una alimentación equilibrada, que suministre las calorías suficientes para cubrir todas las necesidades en forma de nutrientes, para evitar sufrir las consecuencias del ejercicio constante.

En estos casos, asociados al consumo aeróbico, recomendamos especialmente la realización de cuatro o cinco comidas diarias, lo que te permitirá repartir mejor el aporte energético y llegar con menor sensación de hambre a las comidas principales, por lo que una opción ideal es comer una fruta una hora antes del almuerzo o la cena.

Además, deberías tener en cuenta el horario del entrenamiento, intentando siempre tomar algún alimento unas dos horas antes del mismo, y al finalizar el esfuerzo, y en los casos concretos en los que vayas a realizar un ejercicio sobrehumano, como es correr una maratón, recomendamos consultar con un especialista a fin de modificar la alimentación para que el cuerpo no sienta el cambio.

De hecho, si piensas competir en algún tipo de título que te requiera buena cantidad de tiempo al trote, recomendamos en la semana previa, que la dieta se base en una ingesta elevada de carbohidratos, es decir, de unas tres de cada cuatro comidas, aumentando el consumo de cereales como pan, arroz, pasta, leguminosas, que te aportan los carbohidratos, y tomando siempre unos dos litros de agua al día, incluyendo claro la que consumes en las comidas.