Trabajar la fuerza y resistencia en la tercera edad

Partiendo desde la base de lo muy aconsejable que es el ejercicio físico para las personas mayores, no podemos dejar de tener en cuenta una serie de beneficios muy importantes que se reportan a sus organismos cuando llevan adelante una rutina de entrenamiento que, en este caso, analizaremos como les permite trabajar la fuerza y la resistencia, para intentar mejorar su calidad de vida.

De hecho, en este sentido, no se puede dejar de señalar como los expertos consideran relevante el entrenamiento de la fuerza en la tercera edad, ya que permite prevenir accidentes, como por ejemplo evitar las clásicas caídas que se producen en esta etapa de la vida, algo que es factible especialmente a partir de buscar una mayor estabilidad y potencia en los músculos de las piernas y las caderas, algunos de los más difíciles de trabajar.

Es en este sentido que, si efectivamente logramos evitar las caídas, estaremos previniendo una de las principales causas de muerte en la edad avanzada, ya que existen cientos de casos diarios en el país, por no mencionar en el resto del mundo, en el cual el fallecimiento de una persona adulta se produce debido, primero, a una caída en la que se fractura la cadera o la cabeza del fémur, entre otros huesos.

Por otro lado, a través del entrenamiento de la fuerza, también podemos colaborar con las personas mayores a fines de que no sufran, o al menos no sufran tanto, los clásicos efectos de la descalcificación que provoca la osteoporosis, y que vuelve sus huesos mucho más frágiles, porque desciende un porcentaje de este mineral, el calcio.

Finalmente, no podemos dejar de señalarte, ya sea que seas la persona mayor o tengas algún familiar o conocido que quiera llevar adelante un entrenamiento de este tipo, que siempre hay que consultar con un médico, sobre todo el de cabecera, para verificar que no exista ningún tipo de patologías cardiovasculares y respiratorias, que suelen ser frecuentes en esta edad.