¿Es el Running un deporte incompleto?

El otro día estaba revisando mi timeline de Twitter como suelo hacer, y me di cuenta de que se había establecido una especie de disputa, de estas tan comunes en las redes sociales, entre aquellas personas que se manifestaban como amantes de la nueva moda del Running, y otras que sostenían, por su parte, que se trata de un deporte “incompleto”. El concepto me llamó la atención y por eso he averiguado más al respecto.

Aunque particularmente no me considero un seguidor del Running, sí que salgo a trotar un par de veces por semana y me ayuda a mantener mi peso y sentirme bien conmigo mismo, algo que de seguro le pasará a muchos de los lectores. Por eso, he repasado cuáles son los motivos por los que alguien puede decir que el Running es un deporte incompleto, y he hallado algunos que considero importantes para compartir.

Running deporte

¿Qué hace al Running incompleto?

Más allá de que el Running engancha porque es barato y no se necesita una preparación inicial demasiado importante para realizarlo en cualquier sitio, lo cierto es que cuando lo catalogamos de incompleto, casi siempre hacemos referencia a los problemas propios nuestros, y no de la actividad. Por ejemplo, muchísimas personas se ponen a hacer Running cerca de los 40 o 50 años, sin una revisión médica completa antes, y eso es una estupidez.

La mente, clave

Fuera de eso, otro problema que para muchas personas tiene el Running, es que intentan dejar de lado sus frustraciones diarias con el ejercicio físico, y desde luego así sirve poco y nada. Si uno intenta todos los días correr más, y no se detiene a descansar ni se alimenta bien, el favor que le está haciendo a su cuerpo es más bien inexistente.

En muchos sentidos, como el Running es el deporte de moda, se ha llegado a la conclusión de que un buen porcentaje de personas no corren con el cuerpo, sino con la mente. Eso hace que desobedezcan las señalas que el físico nos entrega, por ejemplo cuando tenemos dolores.

En síntesis, el Running no es incompleto, pero el concepto de auto-superación constante con el que se le asocia puede traernos más problemas de salud que beneficios.