Las sanas legumbres

Desde el aprendizaje escolar, siempre nos recuerdan que las legumbres son uno de los alimentos que no pueden faltar en nuestra dieta. Cuando aprendemos la famosa “pirámide de los alimentos”, las legumbres ocupan una parte muy importante. Ciertos es que en comedores, dietas… son uno de los alimentos básicos.

Estos vegetales nacen en forma de hileras, dentro de vainas (lentejas, guisantes, habas judías garbanzos, cacahuete), son vegetales que se consumen secos y cocidos, claro está que antes de hidratan para ser mejor asimilados en la digestión y asimilados por el organismo.

Con su ingesta, nuestro cuerpo recibe mucha cantidad de calorías. Hay algunos más que otros, por supuesto, el garbanzo aporta mucho menos que la soja o el cacahuete.

Su alta cantidad de proteínas hace que pueda convertirse en el sustituto de vegetal de las carnes, siempre que sean consumidos con el añadido de cereales y vitamina C, mejorando así la absorción del hierro. El nivel de proteínas que tiene es el 20% y de hierro del 6-8 %.

Su poco contenido en grasa, lo convierte en el alimento ideal para una dieta sana, además, al ser vegetal, su grasa es poliinsaturada. Contiene también fibra soluble, algo muy importante para las personas diabéticas o con alto nivel de colesterol.

También reciben el nombre de leguminosas y son casi el pilar fundamental del reino alimenticio para la población del mundo entero.

Actualmente, su cultivo es muy beneficioso para la ecología, pues ayuda a fijar el nitrógeno en la tierra, algo muy importante en estos tiempos de contaminación y polución en el ambiente, ya que de esta forma, enriquece las siembras y el alimento del ganado.