Frutos secos: ideales para la dieta

Frutos secos

Aunque no tienen demasiada popularidad fuera de la época de Navidad, muchos de nosotros nos encontramos con ellos servidos en la mesa familiar en esta altura del año. Estamos hablando, claro, de los frutos secos, y por eso creemos que es un buen momento para repasar todos los puntos positivos que tienen cuando queramos incluirnos en nuestras dietas.

Lo primero a considerar acerca de los frutos secos, es que contienen una riqueza en grasas de 50 a 70%, aunque todas “buenas”, y que se suman a algunos otros de sus nutrientes como proteínas, fibra, vitaminas y minerales, como calcio, fósforo, hierro y magnesio. Es decir, consumir frutos secos puede ofrecernos muchas de las necesidades alimentarias que tenemos a lo largo de todo el día.

Una de las cuestiones a cuidarnos cuando hablamos de este tipo de alimentos, es que por cada 30 gramos de ellos, es decir una porción pequeña, estaremos consumiendo alrededor de 400 calorías. Por eso hay que ser cuidadosos, comer variado dentro de los frutos secos, y de esa manera podremos reducir el colesterol sin los clásicos efectos negativos que nos produce la super-ingesta de calorías.

Entre todos los frutos secos, ahora vamos a mencionar tres que consideramos entre los mejores. El primero de ellos es el famoso pistacho, con su cosecha entre marzo y junio. Luego tenemos también el castaño, que ha ganado fama últimamente, y que se cosecha entre marzo y junio como el anterior. Finalmente, imposible dejar de lado uno que no tiene fruto comestible, pero sí semillas, como es el caso del Pecán.

En cualquiera de los mencionados anteriormente, la verdad es que estamos en presencia de una increíble cantidad de características positivas. Tantas, que son las mismas que hacen que muchas veces nos excedamos en el consumo de los frutos secos, y de eso es lo único que debemos cuidarnos con ellos.