Comida multicolor

La clave del equilibrio de nutrientes y antioxidantes (compuestos ligados tanto a la salud como a las terapias antienvejecimiento), está en hacer una dieta multicolor.
Esto significa que los colores deben variar en cada desayuno, almuerzo, merienda y cena, tanto en lo que respecta a alimentos crudos como a los cocidos.
Claro que existen intolerancias y preferencias personales a la hora de elegir un menú, pero salvando esto, las comidas deben ser lo más variadas posible, para no dejar fuera ninguna vitamina ni mineral esencial.
Otro consejo es evitar los colores oscuros: las infusiones concentradas (café, mate o té), el chocolate y los alimentos quemados son de digestión difícil y aumentan la proporción de toxinas en el cuerpo.