La actividad física en la adolescencia

Considerando que, como sostienen los especialistas en materia de salud y entrenamiento, los niños que disfrutan de los deportes y el ejercicio tienden a mantenerse activos durante toda la vida, no podemos dejar de estimular el ejercicio físico de su parte cuando ingresar a la adolescencia, entre los 11 y 13 años, y hasta que empiezan a dejar atrás esta etapa de su vida, a los 18, de modo que luego ese espíritu los acompañe hasta el final de sus días.

De hecho, si tenemos en cuenta que en este período de la vida se terminará de desarrollar el cuerpo de cada ser humano, también podemos especificar que algunos de los beneficios del deporte tienen que ver con el poder mantener un peso saludable, además de ofrecer al joven la posibilidad de sentirse con más energía el resto del día.

Todo esto, sin dejar de señalar aspectos complementarios del entrenamiento deportivo, como por ejemplo que en un ámbito social, ayudan al adolescente a tener una mayor confianza en sí mismos y desarrollar una mejor llegada a sus pares, mientras que si hablamos de las enfermedades, previenen enfermedades cardíacas, la diabetes y otros problemas de salud en el futuro, así que todo lo que esté relacionado con el deporte en esta edad será sumamente positivo.

Por todas estas cuestiones mencionadas anteriormente, se recomienda a todos los adolescentes que lleven a cabo una rutina de entrenamiento o deporte aeróbico, de al menos una hora por día, como mínimo, cinco días a la semana, incluso aunque las prácticas de ejercitación física de las escuelas sean exigentes, en cuyo caso se podrá hablar seguramente con el profesor que las imparte para poder mejorar el rendimiento del joven.

Sin embargo, una gran ventaja que tienen los adolescentes en comparación con los adultos a la hora de realizar actividad física, tiene que ver directamente con que pueden centrarse en alguna actividad que los estimule para poder desarrollar su cuerpo, como por ejemplo realizar natación, patinar, o incluso jugar al fútbol todos los días pueden ser prácticas que le sean útiles y que nosotros debemos fomentar en ellos.