Running: la ropa adecuada

Continuando con nuestra guía para iniciarse en el mundo del running, hoy os hablaremos un poco de la ropa adecuada para ello, el primer paso que hay que pensar el tiempo suficiente después de que ya hayas elegido la hora del día idónea para ti.

Lo primero es pensar en la estación del año en la que estamos. Si vas a iniciarte a correr en pleno verano, piensa en ir lo más ligero posible. En cambio, si es invierno o vives en zonas frías, piénsate en ir lo más fresco posible pero sin estar demasiado abrigado.

Por ahora, vamos a detallar un poco la ropa perfecta para correr en tiempo de primavera-verano, cuando ya no es necesario llevar ningún tipo de prenda de abrigo. Una buena camiseta es fundamental, piensa que corriendo se suda mucho y más aún en verano. La camiseta debe ser totalmente transpirable para que no tengas problemas innecesarios, y ya depende de ti escoger una camiseta de manga corta, o bien de tirantes. A tu elección.

Cualquier camiseta es buena siempre que transpire, ya sea una de seis euros de la sección de deportes en tu centro comercial favorito, o bien una de cualquier equipo de fútbol. Mientras transpire y sea ligera, será perfecta para ti.

Ahora bien, ¿y la parte de abajo? La respuesta es sencilla: pantalones cortos, sí o sí. Si puedes irte a correr sin tener que llevar móvil o las llaves de tu casa, puedes permitirte el lujo de usar un pantalón de deporte corto, bien a la altura de las rodillas o bien por encima de éstas, especiales para running.

Al igual que las camisetas, deben ser transpirables, aunque no tanto como la camiseta. Por poder puedes ir a correr con un bañador y aprovechar los beneficios de los bolsillos para tus llaves o el móvil, pero recuerda que nunca será tan cómodo como un pantalón de deporte sin bolsillos, únicamente con cordón.

Ya en el calzado, es otra historia de la cual te hablaremos más adelante. Por el momento, recuerda usar calcetines de verano, cortos y si puedes evitarte los calcetines tobilleros, mejor. Si utilizas tobilleros corres el riesgo de que con la fricción de correr acaben bajando un poco y te rocen los talones con las zapatillas deportivas, con la incomodidad y dolor que ello produce.