Running: eligiendo la hora para ir a correr

Ir a correr o a practicar running puede no ser tan sencillo como parece, y es que es mucho más que ponerse ropa cómoda, unas buenas zapatillas y salir a la calle. Hay mucho más, y nosotros te vamos a explicar paso a paso cómo llevar a cabo este gran deporte para que acabes siendo todo un experto.

Lo primero y comenzando nuestra guía para iniciarse en el running, hablaremos de lo primero que debemos hacer: elegir la hora del día. Es mucho más complicado de lo que parece, ya que debe adaptarse no sólo a nuestro cuerpo, sino también a nuestras  preferencias horarias, estudios y/o trabajo, y esto en más de una ocasión puede ser realmente complicado.

Entonces, ¿cómo elegir la mejor hora? Lo primero que debes pensar es qué horario se adapta mejor a ti. Si quieres dedicarte en serio, debes disponer para practicar este deporte de al menos hora y media e incluso dos horas. Después de esto, es hora de plantearse qué zona del día te motiva más para correr.

Por ejemplo, hay algunos que prefieren correr por el paseo marítimo de su ciudad o pueblo con el sol ascendiendo encima del mar, u otros que prefieren correr por caminos del bosque mientras atardece. La iluminación y la hora del día es importante para la motivación, ya que todo el entorno influye: la luz solar, el aire fresco de la mañana, la sensación única que te aporta cada día…

Otro ejemplo práctico es el siguiente: si trabajas por la tarde -de tres a once quizás-, una muy buena hora es sobre las 9 de la mañana, puesto que el Sol aún no tiene mucha fuerza, y aún perdura la brisa mañanera del verano, que en esta época no está nada, nada mal. Terminas, te duchas, te relajas y te repones con alimentos complementarios y aún te sobrará más de media mañana. No es una mala idea, ¿no? Mientras que te preparamos la segunda parte de la guía, vete pensando qué zapatillas comprar.