Moverse para evitar el dolor

Muchas veces, ante un dolor de espalda, la primera medida que tomamos es recostarnos en la cama y esperar que la molestia desaparezca. Pero la tendencia actual entre los médicos consiste en recomendar el movimiento.

Aunque parezca una gran contradicción, un análisis de los estudios más recientes arrojó que la inactividad prolongada, además de ocasionar ansiedad, favorece la pérdida de movilidad y una disminución del rendimiento muscular.

La mejor terapia ante el dolor de espalda es retomar rápidamente las actividades y dejar de lado la cama. Según los especialistas, el movimiento reduce considerablemente los riesgos de lumbalgia crónica (dolor de la espalda de origen muscular).