Los niños con gafas hacen menos deporte

Partiendo de la base de que la cantidad de niños que realizan actividad física en España es considerablemente más baja de lo que debería serlo, un reciente estudio de la Universidad Europea de Madrid ha determinado, para colmo, que tres de cada cuatro pequeños que en su temprana adolescencia utilizan anteojos, no practican ningún tipo de deporte, en la mayoría de los casos por miedo a que se les rompan.

Incluso, una de las situaciones que en parte explica ésto expuesto anteriormente, tiene que ver con que de ese apenas 25% de niños que de todas formas practican diferentes actividades físicas, aproximadamente el 86% de ellos lo hace otorgando ventajas a los demás competidores, porque su visión se ve reducida hasta el punto en el que no pueden desarrollar sus movimientos de forma normal.

Además, se explica que el caso se agrava con la llegada del invierno, cuando muchos de los principales deportes se llevan a cabo en un entorno de sequedad ambiental, lo que complica para muchos de estos niños la posibilidad de utilizar lentes de contacto, con los que podrían llevar a cabo los mismos sin tantos problemas, y que en muchos casos, optan por no realizar ninguna actividad.

Algo similar ocurre en los deportes que involucran el agua, como por ejemplo la natación, ya que muchos niños realizan movimientos algo excesivos con sus ojos, de modo que exponen las lentes de contacto a perderse, y definitivamente terminan por dejarlas en la inmensidad del agua, otra de las causas por las cuales pueden abandonar ese tipo de actividad.

Finalmente, debe decirse que, atendiendo a que una deficiencia visual puede ser un inconveniente a la hora de practicar deporte, una vez llegada una edad adecuada, de alrededor de los 23 años, a fin de evitar el sedentarismo, se aconseja a las personas someterse a una cirugía láser, previa consulta con varios especialistas, que repara su vista en alrededor de 15 minutos, y con 2 días hasta poder ver correctamente.