Ley de gravedad para una buena digestión


El reflujo gastroesofágico es un trastorno de la digestión que suele hacer que repitamos el gusto de la comida durante el día.
La mejor forma de contrarrestar los efectos de este mal está en aprovechar la ley de la gravedad. Los especialistas sostienen que lo mejor no es comer e ir inmediatamente a dormir, sino permanecer con el torso erguido durante algunas horas después de la ingestión. De esta manera facilitamos al estómago el proceso de la digestión.
Aplicando esta ley, una de las más divulgadas de la naturaleza, por gravedad todo tiende a bajar, entonces este proceso evitará en buena medida este mal que afecta a millones de personas en el mundo.