La vitamina C

La vitamina C, fue descubierta en 1928, un potente antioxidante, cuya escasez en el organismo da produce la enfermedad del escorbuto.

Sus cualidades son las siguientes:

-elimina las sustancias contaminantes del organismo (nitratos, plomo…)

-aumenta las defensas, algo que previene al organismo de muchas enfermedades (visuales, nerviosas, capilares, dermatológicas…)

-es antihistamínica., por lo que reduce la mucosidad, bronquitis, estornudos…

-es antibacteriana

-fija y absorbe vitaminas y minerales (calcio, hierro)

-metaboliza las grasas

-es laxante

-ayuda a la producción de colágeno (cicatrización), hormonas (menopausia, tiroides) y netrotransmisores (depresión)

-reduce los síntomas del autismo

-mejora el esperma, en cuanto a su movilidad y cantidad

Los alimentos en vitamina C son algunos como: kiwi, naranja, limón, pomelo, cebolla, espinaca, espárrago, hígado, soja, patata, tomate, alcachofa… como podemos observar, principalmente en verduras, frutas y hortalizas. Estos alimentos, se convierten en verdaderos aportes de vitamina C, si se consumen crudos.

La vitamina C, se destruye con el calor, por ello, contra más rápida es la cocción del alimento, más rico será en esta vitamina, por ello, es más recomendable cocinar en el microondas, ya que es mucho más rápido y no se destruye, otra forma de cocinar para su menor disminución, es la olla a presión, cocinar al vapor y por último saltear con aceite bien caliente.

El contacto con el oxígeno, también la deteriora, pues se oxida y se hace inútil.

Como ya sabemos, el calor la destruye, por lo tanto, si esta se congela, se conserva estupendamente.

Fuente: zona diet