La importancia de dormir bien en cada etapa

Todos sabemos, en mayor o menor medida, lo importante que es dormir el tiempo necesario, y hacerlo en buenas condiciones, para luego rendir durante el resto del día. Incluso, la Organización Mundial de la Salud señala el “dormir mal”, como una enfermedad de salud pública que afecta la vida escolar, universitaria, laboral y social de las personas, pero lo que pocos tenemos en cuenta son las distintas necesidades que existen en este sentido de acuerdo a la etapa de la vida que estamos atravesando.

Por ejemplo, y siguiendo con los beneficios del buen sueño, se determinó que aquellas personas que duermen menos de seis horas al día tienen un 12% más de posibilidades de morir en menos de 25 años que los que descansan entre seis y ocho horas diarias, ya que el estado de reposo que se alcanza en esos momentos ya no puede ser recuperado, por más que luego se duerma durante los fines de semana, por caso.

En un ámbito general, no podemos dejar de señalar que la cantidad de horas que son necesarias para que el cuerpo y la mente descansen dependen de la edad y de características individuales, aunque existen algunas recomendaciones desarrolladas por los especialistas, según las cuales vamos a analizar, en breve, cuánto deberías dormir de acuerdo al grupo etáreo en el que te encuentres.

Por ejemplo, los lactantes que recién comienzan su vida, deberían dormir al menos unas 15 horas al día. Los niños pequeños, en cambio, estarán bien siempre y cuando descansen alrededor de unas 11 horas por día, y cuando llegan a la edad escolar, deben mantener un ritmo de unas diez horas para poder rendir perfectamente el resto del tiempo.

La adolescencia, uno de los períodos de tiempo más conflictivos, requiere de unas ocho horas de sueño diario, a veces más de lo que se le suele dedicar, y recién cuando llega la adultez recomendamos al menos una seis horas de sueño por día. Ya para los adultos mayores, finalmente, se recomiendan hasta diez horas de sueño por día.