El deporte por sobre los videojuegos

A la hora de comenzar a hacer una relación entre los adolescentes y los deportes que desarrollan, no podemos evitar pensar también en cuales son las circunstancias que tienden a alejarlos de ellos, sobre todo si consideramos que las últimas estadísticas mundiales y españolas al respecto, señalan que apenas dos de cada cinco adolescentes llevan a cabo actividades físicas de forma constante, de modo que realmente tengan impacto sobre su organismo.

De este modo, es fundamental entender que si en la infancia la actividad física permite fortalecer los músculos y huesos, beneficia el crecimiento, controla el peso, disminuye el riesgo de padecer diabetes, y demás beneficios, el hecho de permanecer atados a los videojuegos, es decir, en los momentos en los que éstos no desarrollan tampoco un vínculo social con sus amigos, ocurre todo lo contrario.

De hecho, los especialistas en la materia explican que “los estudiantes sanos y físicamente activos son más propensos a estar más motivados académicamente, ser atentos y exitosos. Igualmente, la competencia física desarrolla la autoestima a cualquier edad”. Por ello, es muy común que sean estos jóvenes los que se tomen más en serio el ejercicio que puedan llevar a cabo, incluso cuando el mismo se circunscriba sólo a la escuela, al menos de modo aparente.

Es importante entender, además, que llega una edad en la que los niños, cuando comienzan la adolescencia, se dividen de forma casi natural en tres grupos. El primero de ellos es el que no está compuesto por deportistas, es decir, que integran personas sin interés de ningún tipo en el deporte. El segundo es el de los deportistas promedios, que ven en la actividad colectiva un modo de entretenimiento y relación, y el último es el de los atletas, que apuestan a ser estrellas futuras de algunas disciplina.

Por eso es muy importante, para evitar la separación de estas capas sociales deportivas, que se agrupe a los pequeños de modo que aquellos que menos interés demuestran en el deporte, tengan la posibilidad de ganar o perder de igual de modo que los atletas.