Cuando la psoriasis no es una cuestión cosmética

salud-psoriasis-escamas.jpgBajo el lema “La psoriais puede afectar tu piel, pero no debe afectar tu vida”, la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD) realizó en octubre la 8º Campaña Nacional de Educación e Información sobre Psoriasis, enfermedad crónica inflamatoria de la piel, mucosas y articulaciones que se caracteriza por presentar lesiones rojas, cubiertas de escamas blanquecinas que se desprenden fácilmente y pueden sangrar o doler. En todo el mundo se celebró el 29 de octubre, el Día Mundial de esta enfermedad.

La psoriasis es una enfermedad multifactorial. Existe una predisposición genética que puede combinarse con factores desencadenantes ambientales, algunos medicamentos, traumatismos y el consumo de alcohol o tabaco.

Al ser un mal inflamatorio crónico y no contagioso de la piel, está muy lejos de ser la consecuencia directa de un problema psicológico como sugiere uno de los tantos mitos creados por la sabiduría popular para intentar definir el por qué de esta patología.

Aunque “lo emocional puede desencadenar o agravar la enfermedad“, según Nora Kogan, coordinadora de la campaña, lo cierto es que se trata de una dolencia crónica caracterizada por un crecimiento y maduración anormal de las células.
En la piel normal, las células epiteliales basales maduran luego de 28 a 30 días, desde la parte más profunda de la epidermis hasta la parte más superficial, y luego se descaman en forma casi imperceptible. Por un desorden multifactorial, en el caso de la psoriasis se acelera este proceso, y provoca que en 3 o 4 días, nuevas células inmaduras lleguen a la superficie determinando una descamación anormal.

Las zonas más comúnmente afectadas por placas eritematosas (rojas) y escamosas, son los codos, las rodillas, el cuero cabelludo y la región sacra, aunque puede desarrollarse en cualquier otra parte del cuerpo e incluso en las uñas.

En general, quienes registran algún antecedente familiar, comienzan su enfermedad antes de los 40 años. Aquellos pacientes que tienen un comienzo posterior tienen menor prevalencia genética.

Esta enfermedad tiene un alto impacto en la calidad de vida de los pacientes, quienes pueden presentar cuadros depresivos, aislamiento, rechazo estético, social y laboral o sensación de impotencia, dependiendo el grado y visibilidad de las lesiones.

La psoriasis no es una cuestión cosmética, no existen para ella soluciones rápidas ni “mágicas”.

“Toda la información que cada paciente o familiar reciba sobre tratamientos alternativos, no médicos, debe ser analizada junto a su médico dermatólogo. Actualmente existen una gran variedad de armas terapéuticas que utilizadas adecuadamente ofrecen mejorar la calidad de vida de los pacientes”, concluyó la doctora Kogan.