La apnea o buceo libre

Uno de los deportes menos conocidos en el mundo entero, pero que igualmente vienen atrayendo a cada vez mayor cantidad de turistas del mundo entero en los sitios donde puede realizar, se la apnea, también conocida como buceo libre, que trata básicamente de la “suspensión voluntaria de la respiración dentro del agua”, afectando tanto al área física como mental del individuo que lo practica.

De hecho, para tener éxito en la apnea, el deportista tiene no sólo que tener una interesante resistencia física, sino también la relajación mental necesaria, y contar con buenos niveles de alimentación e hidratación, además del entrenamiento de los llamados ambientes de hipoxia.

Una de las características más tradicionales del buceo libre tiene que ver directamente con que el descenso a la profundidad del mar se produce a pulmón puro, es decir, sin equipos de submarinismo clásicos, aunque sí se utiliza una cuerda atada a un ancla perfectamente vertical, la que le permite al individuo que lo practica poder llegar a desorientarse en su camino, algo que sucedía en los últimos años por la dimensión de las profundidades alcanzadas.

De esta forma, el practicante solo sigue la cuerda en el descenso y ascenso sin necesitar orientarse abriendo los ojos, siendo el verdadero reto de la apnea hoy en día, el averiguar si el cuerpo humano puede soportar, o no, la presión que ejerce el agua sobre el mismo, y que va más allá de la capacidad pulmonar, en términos clásicos, que pueda llegar a tener la persona.

Por último, se debe destacar que se ha profesionalizado tanto la apnea, que en la actualidad existen diversas variantes de este deporte, como son la posibilidad de usar aletas para subir, el incluir peso fuera del perteneciente al propio cuero, la apnea estática, basada principalmente en el efecto de la menta, y otros más nuevos, como la apnea flotante, la apnea tipo moya, o la apnea con balón.