Los pescados y los frutos de mar aportan nutrientes y vitaminas como hierro, selenio, zinc, fósforo, proteínas y ácidos grasos esenciales.
Los ácidos grasos omega-3 actúan aumentando las defensas, disminuyendo los procesos inflamatorios y reduciendo los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre, protegiendo de esta manera contra las enfermedades cardio y cerebrovasculares.
No es necesario consumir grandes cantidades de este alimento. Una porción mediana, una vez a la semana, es suficiente.
Los pescados deben consumirse fresco y cocinados al horno, a la parrilla, a la plancha o al vapor. Para incrementar la saciedad puede acompañarlo con otros alimentos como vegetales, arroz o legumbres. En caso de tener algún incoveniente para conseguir pescado fresco, puede consumir el mismo alimento enlatado, preferentemente al natural.
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Incluir sardinas, ya sean fritas, asadas o rebozadas, en la dieta es una forma muy sana y barata de completar los menús con dosis más que considerables de calidad, grasas saludables y calcio.
Pocos pescados azules superan a la sardina en contenido de ácidos grasos Omega-3. De ahí que la sardina sea uno de los pescados que mejor contribuye a disminuir el colesterol. Al evitar la obstrucción de los vasos sanguíneos, las sardinas también reducen la posibilidad de sufrir aterosclerosis y trombosis.
Las sardinas en conserva contienen hasta tres veces más calcio que un vaso de leche, ya que se consumen con la espina. El calcio del pescado azul se absorve muy bien, debido a su aporte en vitamina D.
El contenido en minerales del pescado azul puede ser hasta 25 veces superior al presente en la carne. Las sardinas destacan por su contenido en yodo, hierro, reforzar las defensas, serenar los nervios y agilizar la mente. Por ...
Se examinó la relación entre el consumo en la dieta de ácido alfa-linolénico (determinado por un cuestionario de frecuencia de ingesta de alimentos) y el riesgo de contraer enfermedad coronaria en 66.767 mujeres sin diagnóstico previo de enfermedad coronaria, apoplejía, hipercolesterolemía o diabetes, y que participaron en el Nurse´s Health Study. Durante los 10 años de seguimiento, a 587 mujeres se les diagnosticó enfermedad coronaria (427 infartos de miocardio no fatales y 160 fatales). Tras el ajuste de la edad y los factores de riesgo coronario, se relacionó el consumo de ácido alfa-linolénico con las enfermedades coronarias ...