La piel, que es nuestro envoltorio, es el reflejo del estado de salud. A través de ella, de su flexibilidad o rigidez, se pueden detectar posibles enfermedades antes de que se manifiesten. Un buen terapeuta de Shiatsu repasa el entorno de la persona y su forma de vida, además de enseñarla a escuchar su cuerpo para conocerse mejor.
Nuestro organismo está preparado para regenerarse y curarse. Pero para que esta función regenerativa funcione bien, necesitamos una serie de requisitos. Éstos son simples:
Nuestro cuerpo, como organismo vivo tiene unas necesidades primordiales que deben ser satisfechas:
¿Por qué funciona el Shiatsu?. Un porcentaje muy alto de los estímulos que recibimos y que hacen que reaccionemos a nuestro entorno inmediato ocurren a través de la piel.
Las manos del terapeuta de Shiatsu van leyendo en el cuerpo de la persona, las señales de las disfunciones. Las interpreta para trabajar con ellas y así poder corregirlas antes de que la disfunción genere por acumulación un desorden de más importancia. De esta forma contracciones musculares, articulaciones agarrotadas, zonas apáticas, sin energía pasan a ser indicadores de que algún órgano o función no está trabajando con normalidad.
Cuando trabajamos con estas “señales” ocurren dos cosas:
Esto es prevención. Trabajar para mejorar, para estar sanos y vivir más a gusto dentro de nosotros.
Archivado en:
Enfermedades: tratamiento y prevención, General, Hábitos saludables, Salud, Terapias alternativas
Tags: