Renunciar a la política de atraso y adelanto de hora beneficiaría a la salud

En algunos países, la práctica de cambio de hora, ha sido descartada, primero porque se han hecho las inversiones necesarias para generar la energía que necesita consumir determinado país. Pero ahora un experto del Instituto de Estudios de Políticas en Londres advirtió que si los países renuncian a la política de atraso y adelanto de hora, no sólo aumentaría el número de horas con luz diurna durante el otoño-invierno, sino que animaría a la gente a realizar más actividad física al aire libre.

Se calcula que eliminando esta política aumentaría unas trescientas horas adicionales de luz diurna para los adultos y 200 más para los niños, cada año.

Investigaciones anteriores habían demostrado que la gente se siente más feliz y enérgica, y presenta índices menores de enfermedad en los días más largos y luminosos del verano, mientras que el estado de ánimo de la gente tiende a declinar durante los días más cortos y oscuros del invierno, explicó el profesor Mayer Hillman en su informe, publicado en la revista BMJ.

La bioquímica básica ha probado que la luz solar ayuda al organismo a convertir una forma de colesterol que hay en la sangre en vitamina D. Además, varios estudios epidemiológicos han documentado que la depresión y otros trastornos del estado de ánimo varían según la estación, aseguró el Dr. Robert E. Graham (Nueva York), que está totalmente de acuerdo con las conclusiones de Hillman.

Los políticos deberían tener en cuenta que no retrasar los relojes, podría beneficiar la salud de la población.

Vía Medline Plus