Sudor terapéutico

Hacer ejercicios físicos regularmente, como mínimo tres veces por semana, ayuda a prevenir y a tratar varias enfermedades. Los beneficios varían de acuerdo al tipo de enfermedad.

Si se practica ejercicios aeróbicos como el trote, caminata, bicicleta, natación y danza, podrá mejorar el sistema inmunológico, fortalecer la musculatura respiratoria y el corazón. Además quemará más calorías que ayudarán a disminuir el colesterol y aumentar la producción de sustancias relacionadas con el bienestar. Con este tipo de actividad física se puede prevenir y tratar las enfermedades cardiovasculares, la obesidad, la depresión, el estrés, la tensión premestrual, hipertensión, diabetes y enfermedades respirtatorias.

En cambio cuando la rutina es anaeróbica como la gimnasia localizada y los ejercicios musculares, la fuerza muscular provocada por los movimientos estimula el depósito de calcio en los huesos, además de fortalecer los músculos de todo el cuerpo. La combinación de esta actividad ayudará en casos de osteoporosis y enfermedades respiratorias.