Protectores solares para rayos uva

quemadura-solar.jpgPara saber si un protector solar cubre las especificaciones, en España se realizaron pruebas siguiendo el protocolo Diffey y Robson y consistieron en extender el producto sobre una placa de polimetil metacrilato que fue bombardeada con rayos ultravioleta y luz visible para medir su nivel de absorción. L’oreal es la única que ofrece exactamente el factor de protección que anuncia (SPF 15). También se pueden considerar correctos los resultados de Chen Yu (SPF 18), Piz Buin (SPF 16), y Lancome (SPF 17). Delial no llega a lo declarado, y se queda en SPF 12, lo que significa que protege menos de lo que anuncia, por lo que puede resultar peligroso para el usuario que cree estar más protegido. Otro problema fue el de la sobreprotección: Nivea (SPF 41), Biotherm (SPF 33) e Isdin (SPF 22) son notablemente más protectores de lo que indican.

En principio, la sobreprotección sólo implica que al usuario le costará más broncearse por lo que no deviene en un riesgo inmediato. Pero sí puede acarrear un problema a medio o largo plazo: si el consumidor acostumbrado a estos productos aprende que “eso” es protección 15, puede que cuando utilice una crema que realmente ofrezca ese nivel de protección sufra una quemadura porque su piel requiera de una factor de protección mayor.

Es importante que la eficacia de estos compuestos no se degrade por su exposición al sol. Cada protector se irradió y se sometió a calor, de nuevo in vitro, para volver a medir su factor de protección. Tras la prueba, se comprobó que todos son estables a la luz y que no pierden efectividad. En cuanto al comportamiento frente a los rayos UVA, Nivea Sun, Delial, Biotherm, L’oreal y Lancome ofrecen una buena protección frente a este tipo de radiación. Piz Buin e Isdin se quedan en unos resultados medios y Chen Yu demostró una eficacia muy pobre.

La opinión de los consumidores
Treinta hombres y mujeres, de entre 18 y 65 años, probaron las cremas sobre sus piernas y brazos y dijeron qué les parecía su textura, perfume, color, facilidad de aplicación, efecto graso, sensación pegajosa y efecto brillante sobre la piel (se recogen sus opiniones en el “Uno por uno”).

En la prueba de uso, los consumidores prefirieron el formato en spray

También se les preguntó si comprarían cada producto, independientemente de su precio, sin saber de qué marca se trataba. Tres de los cuatro productos que más convencieron se dosifican en spray, lo que da idea de que los consumidores prefieren este forma de aplicación a la tradicional en crema. Chen Yu, con un 90% de intención de compra y Nivea Sun y Delial, con un 80%, son los que más gustaron, seguidos de Biotherm (70%) y L’oreal (60%). Sólo compraría Lancome un 50% de los consumidores (quintuplica el precio del más barato). Los que menos gustaron fueron Isdin (sólo lo comprarían un 20% de los encuestados) y Piz Buin (un 10%).

Atención alérgicos
La normativa vigente en nuestro país enumera las 26 sustancias potencialmente alérgenas que deben indicarse en el etiquetado si su contenido supera las 10 partes por millón (ppm), esto es, el 0,001% del producto. Así, el consumidor alérgico podrá adquirir el producto que no le va a causar problemas. Estas sustancias no son peligrosas para el resto del público (su función suele ser la de dar buen olor), por lo que su presencia no es negativa “per se” si está convenientemente anunciada. El laboratorio buscó estas 26 sustancias, y los resultados fueron sorprendentes: Isdin no declara en su lista de ingredientes ocho sustancias alergénicas: alcohol bencilico (45 ppm), salicilato de bencilico (54 ppm), alcohol cinamilico (50 ppm), geraniol (35 ppm), 7-hidroxicitronellal (170 ppm), citronellol (51 ppm), linalol (33 ppm) y alfa-cetona (21 ppm). Delial también incumple esta norma y puede ser un peligro para los consumidores porque no informa de que incluye 280 ppm de lyral (lejos de los 10 ppm máximos permitidos). El resto superó esta prueba, bien por informar adecuadamente de la presencia de estas sustancias, o bien por excluirlas de sus formulaciones (como Piz Buin, que sólo contiene una de las 26 sustancias, y en una proporción mínima).