Lavado del riñón

salud-retencion-liquido.jpgEl 70 por ciento de nuestro cuerpo esta integrado por agua, el 30 por ciento restante lo forman otro tipo de materias. Si estamos hechos casi completamente de líquidos, tiene que existir una bomba que se encargue de regular ese predominio acuoso que nos constituye, y ese órgano es el riñón.

El rincón se acostumbra con mucha facilidad tanto a los buenos como a los malos hábitos, que muchas veces son responsables de orinar poco, lo que trae aparejado problemas de retención y múltiples afecciones.
Cuando los líquidos se estancan, impiden una buena circulación. Lo que provoca en los tejidos una acumulación de las toxinas que nuestro cuerpo genera como desecho final de los alimentos. Esto hace que el organismo se mantenga en un estado de autotoxicidad. Además, debido al estancamiento de la orina, el cuerpo está más predispuesto a padecer cálculos renales, infecciones urinarias y cistitis, entre otros.
Pero esto no termina aquí. La retención de líquidos dificulta el retorno venoso y como consecuencia puede causar flebitis y varices. Y tenga en cuenta este último detalle: la retención urinaria facilita la expansión de las células grasas, por lo tanto orinar poco predispone y genera obesidad.