La fitoterapia

Las plantas, siempre han sido la base de las medicinas, remedios, curaciones, tratamientos... a través de las plantas y con el avance de la tecnología, se han ido produciendo y desarrollando los actuales medicamentos. Sin embargo, todavía, las plantas nos ayudan a combatir muchas molestias y enfermedades, este es el campo de la fitoterapia, en el cual, hay que ser bastante entendido para practicarla con su uso apropiado. Se ha de conocer las propiedades y beneficios de cada una de las plantas para hallar a través de ella las soluciones para las dolencias. Cada planta posee unos ingredientes que pueden actuar en forma de medicina, los cuales, son los que se  utilizan en la industria farmacológica.

Cuando sentimos molestias en el estómago, siempre se nos recomienda infusiones de anís, hinojo, menta…

Si lo que nos afecta es una torcedura de pie, las cataplasmas de llantén, son muy buenas para ello, para quitar la inflamación que se sufre.

La garganta inflamada, se alivia con rodajas de nabo masticadas, esto es sensacionales y muy efectivas.

Las formas de las que se pueden aplicar las plantas son diversas, entre ellas, las más importantes son seis:

-decocción. Desmenuzan toda la planta (hojas, raíces, tallos) y se hierve unos minutos. A continuación se deja reposar para después beber

-infusión. Esta forma es muy común, pues dejando la planta fuera, se le echa agua hirviendo, se tapa y se deja reposar unos minutos para después beber

-tinturas. Aquí se dejan macerar en alcohol (así se extraen sus propiedades). Cuando ya ha pasado unos días, de este alcohol, se separan unas gotas y se aplican, bien disueltas en agua o friccionando

-compresas. Utilizando el agua de las infusiones, con un algodón o compresa se empapa y se aplica

-cataplasmas. Es una pasta que se forma de la hierba y agua. Se sujeta a la piel con una venda y se va cambiando cada cierto tiempo

Fuente: linea y forma