Hábitos saludables II

salus_mix.gifA continuación, hábitos que nos harán sentir mejor con nosotros mismos y con nuestro entorno:

Levántate temprano. La mañana es el momento del día más propicio para tener una rutina sana. Es la hora ideal para hacer algo de deporte, para ir al mercado y comprar los productos más frescos.

Comer entre horas. Si tienes hambre y a media mañana te apetece un tentempié, cambia los pinchos de pan y proteína por zumos de fruta y yogures con cereales. Una vez te habitúas, se convierte en la misma sensación de saciedad y placer.

Beber agua durante todo el día: Llevar una botella de agua en el bolso no nos cuesta tanto como parece, y tampoco llevarnos la botella a la boca. Beber es muy importante para el organismo; y si lo haces de manera constante, notarás como tu cuerpo funciona mejor. Antes de comer, bebe dos vasos llenos de agua. Te saciará un poco y evitas la ansiedad.

Carbohidratos : Es preferible comer los hidratos de carbono a la hora de comer, porque aportan energía y tienes tiempo para digerirlos. La pasta, el arroz, la patata y el pan son los más habituales y se pueden cocinar de mil maneras.

Proteínas: Cuando ya has estado todo el día de ajetreo, a la cena, es el mejor momento para un aporte protehínico. Esta dieta, la de separar hidratos de proteínas, se llama “dieta desglosada“.

– Cena temprano:Esta es la regla de oro para dormir bien.

Cuidar la cabeza : los ratos de distracción son importantísimos. Como también es importante pasarlos con actividades que nos llenen. Leer, charlar, ver buen cine o incluso ejercicios relajantes que nos ayuden a desestresarnos. No es bueno pasar nuestro tiempo libre pensando en los problemas del trabajo o del hogar, ya que influirá después en nuestro estado mental el resto del dia.

Ejercicios de memoria: No hagas lista de la compra escrita. Piénsala detenidamente antes de salir de casa y en el supermercado recuérdala. Seguro que al principio se te olvidan cosas, pero después de unos cuantos despistes, aprenderás y harás que tu mente se ejercite.

Son hábitos simples, que a veces olvidamos.