El té verde

Los beneficios del té verde son muy extensos, hoy en día, está al alcance de todos, pues su comercialización, debido a sus propiedades, lo podemos conseguir de cualquier forma y en cualquier comercio. En forma soluble, comprimidos, en sobrecitos para infusión, al peso… aunque hemos de tener en cuenta que se ha de consumir con moderación.

Su máxima propiedad, es que es diurético, ayudando a la eliminación de líquidos del organismo, algo que beneficia en la pérdida de toxinas, de peso y de quemar grasas. Igualmente ayuda a aliviar la pesadez de estómago, si lo dejamos reposar, se convierte en un buen astringente y aliviador para nuestro estómago.

Otra propiedad, es la de ser antioxidante. Contiene un poder antioxidante casi que dobla a la vitamina C, ideal para prevenir enfermedades tan importantes como el cáncer. Igualmente retarda el envejecimiento de las células, por lo que se conserva mejor la juventud y aumenta la longevidad. Sus propiedades, evitan las arrugas y el envejecimiento de la piel, por ello, en las épocas ancestrales, los emperadores chinos, solo tenían la exclusividad de consumirlo ellos, castigando con la muerte a todo plebeyo que lo hiciera, pues se le daba los poderes de la “eterna juventud”.

Las células del corazón, se ven igualmente beneficiadas, por ello, alivia las enfermedades cardiovasculares, reduce el colesterol malo y regula los triglicéridos.

Esta planta, como mejor se consume, es al natural, conservando así todas sus propiedades, pues en el proceso de envasado, pierde sus nutrientes, además de su sabor.

Fuente: linea y forma