Después de comer… a dormir

salud-dormir.jpgEs habitual que después de comer, en forma abundante, experimentemos una sensación de somnolencia. El motivo es que, al activarse la digestión, los órganos encargados de esta función necesitan sangre extra para responder al trabajo que significa digerir estas importantes cantidades de alimentos, preparándolas para que las células puedan absosberlo.
De este modo, parte de la provisión de sangre que hay en el encéfalo se dirige al estómago y al intestino para colaborar con la dura tarea. Por eso, cuando el volumen sanguíneo disminuye, comenzamos a sentir este irrefrenable deseo de dormir.