Cómo sigue la batalla contra el VIH

sida-letras.jpgDesde el miércoles 5 de setiembre hasta el sábado 8, se desarrolló en la Argentina el Congreso Nacional de Sida, con la participación de expertos, clínicos y representantes sociales, que discuten los últimos avances y los desarrollos en el marco de la investigación clínica, epidemiológica y las ciencias básicas y sociales relacionadas con el Virus de Inmuno-deficiencia Humana (VIH/HIV) y las enfermedades relacionadas de la cual en el mundo cada día se infectan 11 mil personas y mueren 8 mil.

El presidente de la Sociedad Internacional de Sida, Pedro Cahn, señaló a los medios periodísticos:

“Todavía existe una concepción un tanto antigua, que determina que esta es una epidemia que es exclusiva de ciertos grupos poblacionales. Se habla de las poblaciones en riesgo, como diciendo que es esta una enfermedad que predominantemente toma a los homosexuales o a los que consumen drogas y porque no se es homosexual o no se consume drogas, se está exento. Esto es un grave error, porque es una enfermedad de transmisión sexual y como la mayoría de las personas preferimos tener relaciones con personas de otro sexo, esta es una enfermedad de transmisión heterosexual. Tenemos cada vez más mujeres, cada vez más jóvenes y en función de que son mujeres jóvenes en edad reproductiva, todavía tenemos casos de transmisión perinatal del HIV, lo cual es absolutamente inaceptable para el tiempo en que vivimos”.

El especialista Cahn agregó:

“Se debe tener en cuenta que en el plano internacional, once mil personas contraen la enfermedad cada día y ocho mil personas mueren por este flagelo. Y estamos hablando de una enfermedad que es prevenible y tratable y sin embargo sucede esto. La pregunta es ¿por qué sucede? Ampliemos un poco el diafragma de la cámara y veamos que lo mismo pasa con la tuberculosois y la malaria. Un millón de niños mueren por año de sarampión, que es una enfermedad que se previene con una vacuna que cuesta apenas 0,13 centavos de dólar por dosis. Vivimos en un mundo inequitativo y muy injusto, adonde la pobreza sigue siendo la fuerza motriz que lleva adelante la epidemia”.