Si se toman más bebidas… se come más

masticar.jpgEl descubrimiento surge de una universidad norteamericana y se basa en una investigación que compara los niveles de saciedad cuando se consumen alimentos líquidos y sólidos.
Esto cambiaría la forma en que las personas realizan dietas líquidas.
Se comprobó que los participantes del estudio consumieron un 20% más de calorías cuando ingirieron alimentos bebibles.

Los investigadores Richard Mattes y Wayne Campbell, ambos docentes de Alimentación y Nutrición de la Universidad Purdue de West Lafayette, en Estados Unidos estudiaron la influencia de los líquidos en el aumento de peso y llegaron a conclusiones sorprendentes.

El sondeo duró tres días y en él participaron 120 hombres y mujeres que comieron un “almuerzo de prueba” y luego una cena. Luego de comer, todos respondieron una serie de preguntas para saber su sensación de hambre después de la comida de prueba y en intervalos de a una hora durante todo el día hasta irse a dormir.

Los colaboradores que habían comido alimentos sólidos consumieron menos calorías luego de sus almuerzos, y los que ingirieron sándwiches y agua terminaron comiendo más.

Como resultado del examen, los solidarios participantes consumieron hasta un 20% más de calorías en los días de comidas líquidas.

Sin dudas este es un paso importante en cuanto a las investigaciones sobre las consecuencias de las dietas de bebidas, y surge de la comparación de las bebidas que contienen carbohidratos, grasas y proteínas, con los equivalentes sólidos.

Este descubrimiento fue publicado en el International Journal of Obesity y expresa detalladamente que al ingerir un alimento en su forma líquida, en lugar de sólida, da como resultado más calorías consumidas al final del día.

La distinción seguramente reside en que el sólido se mastica y el líquido se bebe, por lo cual el complejo mecanismo de masticar permite que el cerebro perciba una sensación de saciedad.

Según el Director del Programa de Obesidad Interdisciplinaria de la Universidad de Carolina del Norte, Barry Popkin, este estudio pone de relieve que los alimentos líquidos no nos satisfacen de la misma forma que los sólidos.

Por tanto, sería conveniente cambiar el plan para generar esa sensación de saciedad, siempre antes consultando a un profesional nutricionista la mejor dieta que es conveniente para nuestro organismo.