Pádel para todos

El pádel se ha convertido, desde hace ya un tiempo, en un deporte que podríamos denominar “de masas”.

Al principio, en la década de los 80, era considerado como un deporte más elitista, sin embargo, de un tiempo a esta parte, han sido muchos los que han querido probar esta modalidad y, los que lo han hecho, no lo han podido dejar (salvando los inconvenientes económicos que han obligado a prescindir de las cosas prescindibles).

El desarrollo de este juego es muy similar al del tenis, aunque presenta ciertas características que lo hacen más fácil de practicar, al menos en modo amateur.

La pelota utilizada en ambos deportes es prácticamente igual pero, las dimensiones del campo y la herramienta con la que se juega, marcan las principales diferencias. La pala de pádel, al ser más pequeña, facilita su manejo y su control sobre la pelota que con la raqueta. Del mismo modo, la pista sobre la que se juega al pádel, un rectángulo cerrado completamente, excepto en el techo, es más pequeña que la de tenis y todo el espacio disponible es utilizable, además de poder golpear a la pelota utilizando el rebote de las paredes. Esto, a nivel principiante o amateur, hace que su práctica sea más accesible para un mayor número de personas.

En la última década, el pádel ha tenido una gran aceptación en España. Los centros deportivos pronto se dieron cuenta de ello y no tuvieron ningún reparo en eliminar pistas de tenis, frontón o squash para construir pistas de pádel. Raro es el polideportivo, complejo turístico o residencial que hoy en día, no dispone de una pista como mínimo.

A nivel mundial, el PPT, Pádel Pro Tour, es el circuito más importante que atrae a los mejores jugadores internacionales. Los jugadores argentinos Juan Martín Díaz y Fernando Belasteguín lideran el ranking masculino y son, entre otros como Juan Mieres, Pablo Mongelo de Lima o Sebastián Nerone, estrellas indiscutibles de este deporte. En la categoría femenina destacan Carolina Navarro y Cecilia Reiter que lideran la clasificación mundial.

Ver jugar un partido entre los más grandes de esta modalidad es un espectáculo garantizado y cada vez son más los encuentros que se retransmiten por televisión.