Guía de la Espalda: primer paso, amplitud

El primer paso para tener una gran espalda es, como ya te contamos, generar amplitud y cuando llegue el momento, definirla y darle una buena forma. El primer paso es quizá lo más difícil, y es que aunque parezca que no, llegar a tener una gran espalda puede ser muy, muy complicado.

A la hora de buscar una amplitud lo primero es centrarse y dedicar una rutina de entrenamiento que se centre en este objetivo, dando prioridad absoluta a la espalda sobre cualquier grupo muscular y evitar entrenar durante los días anteriores los brazos o los hombros, ya que los necesitamos para ejercitar plenamente la espalda.

El mejor ejercicio para dar mayor anchura es, sin duda alguna, las dominadas (foto arriba) Piensa que normalmente se suelen utilizar el trabajo de dorsales para amplitud, y el trabajo de los romboides (los músculos centrales) para dar densidad y mayor tamaño a la parte central de la espalda.

Dicho esto, piensa que las dominadas es el mejor ejercicio -y con mucha diferencia- para dar amplitud. Ahora bien, dado que es un ejercicio complicado y que de por sí requiere cierta capacidad física -ya que debes levantarte tu propio peso-, una buena alternativa son los jalones en máquina. Una vez logres superar tu propio peso en la máquina, estarás más que preparado para hacer dominadas.

Si prefieres hacer dominadas desde el principio, puedes hacer sólo la parte descendente. Es decir, ingéniatelas para estar en lo más alto de la barra, te sujetas y a partir de ahí vas bajando progresivamente. Te será más fácil y cogerás fuerza mucho más rápido. Un buen truco que no debes olvidar, ¡recuérdalo!